APARATOS DE RETENCIÓN


Retenedores

 Los retenedores son los aparatos que se utilizan en la fase de retención (fase posterior al tratamiento de ortodoncia).

Estos aparatos tienen como misión la de dar estabilidad a los resultados obtenidos en la fase activa del tratamiento de ortodoncia. Los dientes y tejidos todavía no se han ajustado completamente a su nueva posición y son necesarios estos aparatos para mantener los dientes en su nueva posición, permitiendo que se asienten los tejidos de soporte.

Tan importante es esta fase que consideramos que si el paciente no va a colaborar en llevar estos aparatos así como en su mantenimiento, recomendamos que no se realice ningún tratamiento de ortodoncia, ya que el riesgo de que los dientes puedan sufrir movimientos indeseados (recidivas o movimientos derivados de la presión de las muelas del juicio) es muy alto. Por tanto es fundamental que la fase de retención sea considerada una continuación del tratamiento de ortodoncia.

 

TIPOS DE RETENEDORES


Retenedores superiores:

Retenedores termo-formados:

Estos retenedores presentan muchas ventajas sobre los de alambre y  resina:

• Son cómodos de llevar.

Muy estéticos

Son económicos y fáciles de realizar.

No precisan ajustes.

Nos permiten adaptar su forma sin necesidad de añadir ningún elemento metálico en casos por ejemplo de tendencia a mordida abierta anterior, ya que liberamos las caras oclusales.

Inconveniente: A causa de su gran precisión, ralentizan el proceso de asentamiento oclusal. Pero esto no es de gran importancia ya que nosotros recomendamos llevarlo a tiempo completo durante 2 meses después de haber retirado la aparatología fija, y después de este periodo se recomienda utilizarlo sólo para uso nocturno. Es entonces cuando empieza a producirse el periodo de asentamiento de la oclusión y en apenar 3-4 meses se ha conseguido dicho objetiva.

   

 

Retenedores de acrílico y alambre convencional: Estos retenedores tienden cada vez menos a utilizarse y su uso se limita a prescripciones muy determinadas como por ejemplo para mantener los espacios de extracción cerrados (retenedor circunferencial o de Begg), o para casos donde existe sobremordida en los que hay que colocar un plano de mordida de acrílico o metálico (placas de Hawley).

        

        

 

 

Retenedores cementados fijos: La colocación de este tipo de retenedores es también muy limitada, ya que es frecuente que al colocarlo se creen interferencias oclusales con los incisivos inferiores, pudiendo incluso a llegar a fracturarse dicho retenedor.

Las indicaciones fundamentales de la colocación de estos retenedores es:

 Casos en los que se ha tratado un diastema (espacio entre los incisivos superiores, sobre todo en la línea ½)

Casos de pacientes periodontales, donde es vital la ferulización postratamiento.

Antes de tomar la decisión de su colocación, habrá que evaluar sobre unos modelos del paciente su resalte y sobremordida.

Se realiza con un alambre trenzado de un grosor de 0,015” o de 0,019” y se pega mediante un pegamento especial en la cara lingual de los 6 dientes anteros superiores.

Ventajas:

Estético

No hay riesgo de olvidarse de colocarlo

Inconveniente:

Precisa de una higiene muy meticulosa

 

Retenedor inferior:

En este caso recomendamos la utilización de un retenedor cementado fijo por la cara interna de los dientes anteriores. Normalmente de canino a canino.

Se emplea un alambra trenzado de 0,015” o de 0,019” adaptado a la superficie interna de los 6 dientes inferiores.

Ventaja:

Muy estético

Total confianza sobre la estabilización postratamiento siempre que esté correctamente cementado.

  Inconveniente:

Requiere una higiene muy meticulosa por parte del paciente.

Es necesario realizar limpiezas de esa zona cada 8 – 10 meses.

Requiere de una supervisión por parte del ortodoncista para asegurar su correcta posición y mantenimiento.



PROTOCOLO POST-RETENCIÓN

Existen diversos protocolos de retención cada uno con sus criterios más o menos sólidos.

Nuestra experiencia nos indica que:

• Debemos ser absolutamente claros a la hora de informar a nuestros pacientes de la importancia de la retención así como de los efectos indeseables de no llevarla o de no seguir a raja tabla su prescripción. Es fundamental dar las recomendaciones por escrito.

Más del 50 % de nuestros pacientes empiezan a descuidar el empleo de sus retenedores (en nuestro caso el superior) al mes de la retirada de la aparatología fija.

Debemos insistir en que la retención es de por vida y es su RESPONSABILIDAD.

 El protocolo que nosotros seguimos en cuanto a la retención es el siguiente:

Para la arcada superior:

2 meses a tiempo completo después de la retirada de la aparatología fija. Sólo se quita para comer y beber.

Transcurrido este tiempo, se recomienda el uso nocturno durante un año completo sin excepción. Si alguna noche no lo lleva deberá recuperar 8 horas durante el día.

A partir del año y en función de la estabilidad del caso, se recomienda llevarlo 3-4 noches a la semana mínimo.

Para la arcada inferior:

Cementamos un retenedor fijo de acero trenzado de 0,015” o de 0,019” de por vida.

REVISIONES POST RETENCIÓN:

Al mes de la retirada de la aparatología fija (esta revisión es obligatoria), para evaluar el asentamiento y el estado de los retenedores. En esta cita hacemos insistencia en la importancia de su colaboración.

A los 3 meses

A los 6 meses

Al año

Durante las visitas post- retención vamos supervisando la higiene del paciente sobre todo en la zona donde está cementado el retenedor lingual inferior y si es necesario remitimos al higienista para realizar una profilaxis de esa zona.

 

Es de vital importancia hacer mención en este apartado a las muelas del juicio, ya que son causantes en un alto porcentaje de casos de los movimientos indeseados de los incisivos después del tratamiento de ortodoncia. Nosotros recomendamos extraerlas. Si el paciente no está conforme en proceder a su extracción, le hacemos firmar un documento donde se le informa de los inconvenientes y consecuencias de mantener estas muelas en boca y que bajo su responsabilidad él asume estos riesgos.